Enfatizan control sanitario de heladerías para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos

febrero 8, 2018 3:29 pm
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  • Durante el año 2017 y enero de 2018 se han realizado un total de 73 inspecciones a heladerías de la región, dando origen a 27 sumarios sanitarios.
  • Las inspecciones a heladerías son parte de un trabajo de vigilancia sanitaria mayor, que durante el año pasado finalizó con 4.122 fiscalizaciones a instalaciones de alimentos a nivel regional.
  • Empresa Rometsch, con 30 años de experiencia, tuvo una excelente evaluación técnica, sin observaciones sanitarias.

Con el objetivo de prevenir patologías entéricas y otras enfermedades transmitidas por alimentos (ETA), la Intendenta (s) Regional del Biobío, Andrea Muñoz, en compañía del Jefe del Departamento de Acción Sanitaria de la SEREMI de Salud, Hugo Rojas, y la Encargada (s) Regional de la Unidad de Seguridad Alimentaria de la SEREMI, Claudia Friz, realizaron un proceso de vigilancia a heladerías, que tuvo como punto neurálgico la empresa Rometsch, en Concepción, que tiene 30 años de experiencia en el rubro.

La iniciativa tuvo como objetivos evitar enfermedades entéricas, cuyas manifestaciones clínicas varían desde alteraciones gastrointestinales leves y autolimitadas, hasta cuadros de deshidratación y desequilibrio electrolítico grave, que puede poner en riesgo la vida de las personas; además de disminuir brotes ETA, fundamentado en la necesidad de promover estrictas medidas de higiene de las personas (especialmente el lavado de manos), higiene de los alimentos (almacenamiento, preparación y consumo), además de la higiene del medioambiente, agua y disposición de excretas.

“Esto es parte del plan de la autoridad sanitaria de fiscalizar todos los procesos de alimentos que hay en este periodo. Queremos a través de esta fiscalización mostrar como las distintas heladerías pueden llevar a un óptimo en términos de entregar un producto de mucha calidad a un costo bastante asequible. La fiscalización que está haciendo la autoridad sanitaria tiene ese propósito, no sólo velar por el cumplimiento de las normas, sino que también ir apoyando a las distintas empresas y servicios que tienen productos para el consumo humano, vayan incorporando estas mejoras, que permiten mejorar la calidad de los productos que consumimos en el verano”, declaró la Intendenta (s) de la Región del Biobío, Andrea Muñoz.

La fiscalización finalizó sin observaciones y dio cuenta del cumplimiento del Reglamento sobre Condiciones Sanitarias, Ambientales y de Seguridad Básicas en lugares de uso público, D.S. N°10/2010 de Saneamiento Ambiental, además del D.S. N° 977/1996, relativo al cumplimiento del Reglamento Sanitario de los Alimentos.

“Nosotros llevamos 30 años en el mercado y lo que siempre nos ha preocupado es no enfermar a la población y, mantener la calidad de nuestros productos, y por eso tenemos implementado nuestro hasap, del tema de los puntos críticos. Contamos con una empresa externa que fiscaliza constantemente que nuestros productos sean de óptima calidad”, declaró Astrid Reisenegger, dueña del Café Rometsch.

En el ámbito de infraestructura, los principales aspectos fiscalizados dicen relación con la ubicación de la instalación lejos de focos de insalubridad; paredes de material impermeable; cielos rasos, fáciles de limpiar y que impidan acumulación de suciedad, condensación de agua y formación de mohos; ventilación provistas de rejillas de material anticorrosivo y que puedan retirarse; vías de acceso y circulación con superficie dura, pisos sólidos, impermeables, fáciles de limpiar; entre otros.

En materia de saneamiento y prevención de riesgos se controla abastecimiento de agua potable, receptáculos de fácil limpieza para acumulación de desechos, área de mantención de plaguicidas y otras sustancias tóxicas separada de zona de elaboración y almacenamiento a alimentos, sistema eficaz de evacuación de aguas residuales, protección contra vectores, entre otros requisitos; mientras que en ámbito de competencia de salud ocupacional, se controla que existan servicios higiénicos para el personal, duchas con agua caliente y fría, vestidores con casillero conforme al número de trabajadores, así como el respeto a protocolos que buscan prevenir trastornos músculo esqueléticos de extremidad superior, o exposición a otros riesgos.

“Las fábricas de helados en esta época se transforman en un punto crítico por el tipo de alimento y por la forma de preparación y luego de distribución. Lo que estamos haciendo es un programa rutinario que se suma a las otras plantas y fábricas en toda la región y que hacen que ellos puedan ir operando normalmente. Hay que recordar que las materias primas son riesgo desde el punto de vista de cómo se manejan. Por lo general, los problemas se presentan en el almacenamiento de las materias primas, los procesos de sanitización e higienización de la sala de procesos, y también en el comportamiento del manipulador en su sala de procesos”, señaló el Jefe del Departamento de Acción Sanitaria de la SEREMI de Salud, Hugo Rojas.

Antecedentes Estadísticos

Desde el punto de vista estadístico, durante el año 2017 y enero de 2018 se han realizado un total de 73 inspecciones, 42 radicadas en las provincias de Concepción y Arauco, 29 en Ñuble y 2 en la Provincia del Biobío.

El proceso inspectivo ha dado origen a 27 sumarios sanitarios, distribuidos 14 en las provincias de Concepción y Arauco, 11 en Ñuble y 2 en la provincia del Biobío.

En total, un 37% de las fiscalizaciones desarrolladas el año pasado y durante lo que va del presente año ha derivado en el inicio de un sumario.

Las inspecciones de heladerías son parte de un trabajo de vigilancia sanitaria mayor, que durante el año 2017 implicó el desarrollo de 4.122 fiscalizaciones a instalaciones de alimentos, cifra superior a las 3.926 inspecciones realizadas durante el 2016.

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